Portada » Artículos » 10 momentazos de la historia del cine

Al cine lo llaman el Séptimo Arte. Como tal, es capaz de conmover, hacer reír, llorar, emocionar, impactar… Hay de todo, por supuesto, pero desde que en 1895 los hermanos Lumière crearan la primera película (un ferrocarril) hasta el día de hoy, 118 años más tarde, es indiscutible que hay películas (y fragmentos de ellas) que son patrimonio de la humanidad. Hay películas y PELÍCULAS, verdaderos gigantes, obras maestras llenas de frases y momentos para el recuerdo.

A la hora de hacer este artículo se me presentó una duda muy curiosa. El problema no era qué escenas iba a poner, sino qué escenas quitaba: 118 años dan para muchísimo. La primera lista contenía más de 70 momentos del cine. En la segunda, había demasiado cine clásico. En la tercera comencé a encontrar el equilibrio entre largometrajes de todo tipo. Finalmente, me tuve que decidir entre una pequeña selección de grandes momentos de la historia del cine que comprendiera varias décadas y que no resultara demasiado rara.

Cine 02

Diez momentos de la historia del cine no son muchos y soy consciente de que no están todos y que no es posible contentar a nadie. Ya advierto que faltan grandes secuencias como la de “El Gran Dictador”, en la que Chaplin juega con un globo del mundo; o la escena de “Con la Muerte en los Talones” en la que Cary Grant huye de un avión. Tampoco está Judy Garland interpretando “Somewhere over the Rainbaw”, de “El Mago de Oz”; ni tampoco la escena de “La Marsellesa” de “Casablanca”. El comienzo de “2001: Odisea del Espacio” con la música al fondo de “Así habló Zaratustra”, Charlton Heston gritando a una Estatua de la Libertad destruida en “El Planeta de los Simios” o el mismo actor, abriendo el Mar Rojo en “Los 10 Mandamientos” o en la escena de las cuádrigas de “Ben-Hur”. La escena de la Luna en “Viaje a la Luna” de Georges Méliès o la del Nosferatu de Murnau. Incluso los cinco primeros minutos de “Up”, de Pixar. Todos son momentos enormes de la historia del cine, escenas que te dejan con el corazón en un puño, emocionantes o emotivas… Sin embargo, hay que elegir y ninguna de ellas está.

Hay demasiados momentos en el cine, demasiados. Así que finalmente me decanté por diez escenas que tienen para mi especial significado. Puede haber sido por el momento en la que las vi, o la edad en la que las vi. No es una selección objetiva, ya que a medida que elegía era obvio que no iba a poder hacerlo. Por lo tanto, he aquí una pobre lista de mis diez momentazos de la historia del cine. Espero que os guste.

El Baile de los Panecillos – La Quimera del Oro (1925)

“La Quimera del Oro”, uno de los largometrajes de Charles Chaplin, tiene dos grandes momentos para la historia del cine. El primero es la famosa escena en la que, muerto de hambre, se come su propio zapato. La otra es esta, la escena en la que sueña cómo va a ser la cena de Año Nuevo que ha preparado y en la que coge dos panecillos y se marca un baile.

La escena dura un minuto escaso pero es una completa genialidad de principio a fin. La sencillez de la idea y la brillante ejecución de Charlot. Son dos tenedores y dos panecillos, pero uno es capaz de ver al bailarín completo interpretando esa alegre danza. Imposible no ver la escena sin esbozar una sonrisa.

http://youtu.be/UZIYgQoVZWQ

Singing in the Rain – Cantando Bajo la Lluvia (1952)

Una de los momentos más mágicos de la historia del cine es cuando Gene Kelly se despide de Debbie Reynolds y se pone a cantar y bailar bajo la lluvia. Taconea, salta, se agarra a una farola y chapotea como un niño hasta que llega un policía para aguarle la fiesta. Pero el objetivo está conseguido, ya que con su baile y su canción, Gene Kelly es la personificación más pura de la alegría.

La Escena de la Ducha – Psicosis (1960)

Alfred Hitchcock tiene en su haber multitud de clásicos del cine, y a pesar de ello un sólo Óscar (honorífico, además) en toda su carrera. “Psicosis” tiene dos grandes escenas para la posteridad del cine. La primera de ellas es la escena de la ducha, junto a la más conocida aún banda sonora que la acompaña, ese gañido de cuerdas tan visceral. La segunda es la escena final, en la que descubrimos a Norman Bates en la institución psiquiátrica, completamente dominado por “la madre” y en la que Hitchcock juega a fusionar su cara con la de una calavera. Escalofriante.

Yo soy tu padre – El Imperio Contraataca (1980)

La escena más famosa de toda la saga de Star Wars es sin duda cuando Darth Vader desvela su terrible secreto a un derrotado Luke Skywalker. La mejor película de la saga se convierte así en una tragedia griega, en la que un hijo y un padre se enfrentan y llegan a un poderoso climax que sólo se resolverá en la tercera película. Star Wars es una de las sagas más importantes de la historia del cine y, sin duda, esta es su mejor y más impactante escena.

La Escena de la Piedra – Indiana Jones en Busca del Arca Perdida (1981)

Indiana Jones coge el ídolo dorado, lo cambia por la bolsa de arena y todo va bien… hasta que las ruinas comienzan a derrumbarse y un enorme pedrusco cae del techo y lo persigue por todo el complejo. Una de las escenas de acción más conocidas de la década de los ochenta que los estudios Paramount usaron durante años en sus montajes de sus parques de atracciones y que más veces ha sido parodiada en las tres últimas décadas.

La bicicleta voladora – E.T., el Extraterrestre (1982)

Si Steven Spielberg tuviera que pasar a la historia por sólo una de sus películas, el mundo del cine se dividiría en dos: los que pensarían que tendría que ser “La lista de Schindler” y los que dirían “E.T, el Extraterrestre”. Esta fábula de los años 80, una oda a la amistad por encima de cualquier frontera, tiene unas de las escenas más mágicas y legendarias de la historia del cine. A los chicos les persigue todo el mundo, ya que Elliott se está escapando con E.T. en la cesta de la bicicleta. Los coches de los agentes del FBI les cortan el paso y, cuando todo está perdido, salen volando por los aires.

La escaleras del teatro – El Padrino III (1990)

Puede que la trilogía de “El Padrino” sea la mejor de la historia del cine. Tres peliculones de los que ya no se hacen, con una dirección impecable, un guión maduro y bien pensado y con un Al Pacino que es un verdadero monstruo de la actuación. La saga tiene decenas de momentos memorables: el comienzo, con un Marlo Brando sublime; la cabeza de caballo en la cama, el bautizo, la muerte de Fredo, el asesinato de Don Ciccio…

Pero si yo me tengo que quedar con una escena de la película es, precisamente, con su conclusión. Pese a que la tercera película está considerada de forma unánime como la peor de las tres, la escena final es de una dureza atroz. Y no por la truculencia, no por lo explícito de la sangre, sino porque Al Pacino es capaz de ponerte los pelos como escarpias y de dar sentido a la palabra angustia.

Prólogo – El Rey León (1994)

Pasamos de la angustia y del dolor emocional a uno de los comienzos más increíbles de la historia del cine. Con El Rey León (polémicas aparte) Disney logró su gran obra maestra moderna. Gran parte de culpa tiene la ambientación escogida, la misteriosa África, pero sin duda alguna casi todo se debe a la espectacular banda sonora compuesta por Hans Zimmer y a las canciones de Elton John.

El comienzo, con ese amanecer en la sabana, el peregrinaje de los animales, la presentación de Simba y, de fondo, la increíble “The Circle of Life” de Elton John es uno de los arranques más increíbles de la historia del celuloide. Y en cine ya ni os cuento.

Libertad – Braveheart (1995)

Toda la película de Braveheart está concebida para que el espectador empatice con William Wallace. Es el gran héroe, que lucha por amor y por la libertad, aunque sea en realidad todo una gran venganza. Con la escena final, en la que Wallace es sometido a verdaderos horrores (fuera de cámara, afortunadamente), el espectador siente y padece a la vez que el escocés. Está sufriendo, se le invita una y otra vez a que acabe con su tortura claudicando, pero él responde con un gañido que encoge el corazón.

El Vertedero – Toy Story 3 (2010)

Toy Story 3 debería haber ganado el Óscar a mejor película del 2010. Es una verdadera obra maestra, una parodia de los thriller carcelarios y el broche de oro a una de la sagas más emotivas de la historia del cine (hasta que Disney se empeñó en resucitarla con una cuarta parte).

Aparte del final, donde si no sueltas la lagrimita es que estás muerto por dentro, hay una escena magistral, casi llegando al final, en el vertedero de basura. La magia de la escena no es que sea terriblemente emocionante, sino que la dirección de Lee Unkrich hace que en un momento estemos al borde de las lágrimas y al siguiente riendo con uno de los deus ex machina mejor traídos de la historia del cine.

http://youtu.be/h5VHRcUa0k8

Jose Manuel Bringas

30 años siendo adicto al cine, las series de TV, los libros y los videojuegos. Creo firmemente que el gato de Schrödinger está vivo y que Shenmue 3 no existe, son los padres.

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