Portada » Críticas » Boardwalk Empire

Boardwalk Empire

En el panorama de la televisión actual mentar a la HBO es sinónimo de calidad extraordinaria. No obstante, esta cadena de televisión por cable tiene en su haber muchas de las series más galadornadas y queridas de la última década, tales como “Sexo en Nueva York”, “Los Soprano”, “A dos Metros bajo Tierra”, “The Wire”, “Roma”, “Juego de Tronos”… ¿hace falta seguir?

La serie que nos ocupa en esta entrada, “Boardwalk Empire” es muy especial ya que no sólo viene auspiciada por esta cadena de televisión, sino que tiene a un productor de lujo, Martin Scorsese, y los capítulos vienen firmados por Terence Winter, productor y escritor de “Los Soprano”. Pero, ¿de qué va “Boardwalk Empire”?

El lugar es Atlantic City, estado de New Yersey, y la época los Felices 20, unos años de completo despendole y alegría en respuesta al drama vivido durante la Primera Guerra Mundial y que se vieron truncados por la terrible depresión de los años 30. El hecho más significativo de esta década en los EE.UU. es la aprobación de la Ley  Volstead; en otras palabras: la Ley Seca.

Estos años en los que estaba prohibida la venta y consumo de bebidas alcohólicas fueron caldo de cultivo para una generación entera de mafiosos que han pasado a la historia y al imaginario popular gracias a la mitificación de esa época y a un flujo contínuo de películas y novelas que han mantenido viva la leyenda.

Steve Buscemi encarna a “Nucky” Thompson, Tesorero de la ciudad de Atlantic City, al menos de nombre, porque en realidad es el que pincha y corta en su ciudad y alrededores. Nada pasa en la ciudad sin que él lo sepa y lo apruebe. Senadores y Gobernadores caen y se elevan a su mandato, recibe en una suite del Hotel Palace y controla a policía (el Comisario es su hermano), jueces…

El capítulo piloto (de dos horas de duración, dirigido por el propio Martin Scorsese y costando $18 millones, casi nada) empieza con una cena de hombres poderosos discutiendo acerca de la dichosa Ley Seca, que entra en vigor en pocos minutos. Justo cuando se cumple la hora, brindan con whisky y se congratulan porque llega una época dorada para sus negocios.

“Boardwalk Empire” sigue la tradición de la HBO de crear series con una calidad de producción más cercana al cine que a la televisión. Hablamos de una recreación perfecta de los años veinte en los EE.UU. y eso implica un paseo marítimo de $5 millones, centenares de extras, construcción de interiores y un vestuario de época aderezado con una banda sonora llena de Charleston, Ragtime y un poquito de Jazz.

Los acontecimientos históricos y los personajes importantes se mezclan con personajes ficticios para dar consistencia a una trama ligeramente alocada. Como en cualquier serie que retrata un época, se tiende a que los personajes cubran todos los arquetipos sociales de la época y tenemos así a coristas alocadas, héroes de guerra, jóvenes ambiciosos, policías federales, artistas bohemios, mafiosos que empiezan (encabezados por un jovencísimo Al Capone) y otros mafiosos ya consolidados, mujeres que encarnan el comienzo del feminismo y el principio de la lucha por los derechos de los negros y sus enfrentamientos con el Ku Klux Klan.

El motor de toda la historia es una Ley Seca con la que nadie está de acuerdo y cómo cada uno de los personajes la afronta. Por un lado tenemos a los “malos” que montan una red de destilación y distribución ilegal de alcohol. Por otro lado está la gente normal, a la que de forma inexplicable le han arrebatado el vino, la cerveza y el whisky de malta y acude a locales ilegales para disfrutar de una copa y música. Un tercer bando serían los policías, que tampoco es que estén demasiado de acuerdo con la Ley Seca, pero se ven obligados a hacerla cumplir.

Pero por supuesto, como en toda buena serie que se precie, no hay blancos y negros, sino una enorme gama de grises. Los personajes están llenos de claroscuros y tienen momentos en los que emprenden acciones amorales y otros en los que se muestran frágiles y vulnerables. Nucky maneja la ciudad con mano de hierro, pero queda subyugado ante la viuda Schroeder (Kelly MacDonald) y los problemas que tiene, al igual que vemos la complicada relación que tiene con su joven pupilo James Darmody (Michael Pitt) un joven héroe de guerra, lisiado, que tiene un hambre insaciable por subir escalafones dentro del organigrama de Nucky. Mientras lidia con sus problemas personales se tiene que enfrentar a las traiciones de las mafias de Nueva York y de Chicago, a manejar a los diferentes estamentos de la sociedad de Atlantic City a la vez que mantiene su imagen pública de filántropo respetable completamente intacta.

“Boardwalk Empire” es la exaltación del cinismo y la hipocresía, un retrato de la decadencia de una sociedad que sólo sabe mirarse a sí misma y únicamente piensa en divertirse y pasarlo bien. Una serie de cinco estrellas que atrapa al espectador preguntándose qué personaje será el siguiente en cometer un acto de egoísmo o muestre una faceta tierna y humana.

httpv://www.youtube.com/watch?v=44rKiUaY7kI

Jose Manuel Bringas

30 años siendo adicto al cine, las series de TV, los libros y los videojuegos. Creo firmemente que el gato de Schrödinger está vivo y que Shenmue 3 no existe, son los padres.

Ver todos

1 Comentario

  • Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: En el panorama de la televisión actual mentar a la HBO es sinónimo de calidad extraordinaria. No obstante, esta cadena de televisión por cable tiene en su haber muchas de las series más galadornadas y queridas de la últi……

Publicidad

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
/* ]]> */