Portada » Críticas » Crítica de La Delicadeza

El cine francés está de moda, y es que tras el éxito de películas como Intocable, han venido otras como la de la Las chicas de la 6ª planta o la película que nos ocupa, La Delicadeza.

Y es que La Delicadeza se trata de la vuelta al cine de la gran Audrey Tautou, conocida por todos por la gran Amélie, y que intenta de nuevo enamorarnos en la gran pantalla.

Pero vayamos por partes. Nos ambientamos en el París actual y la protagonista, Nathalie, tiene que enfrentarse a la dificultad de su prematura viudedad  tras un accidente de su marido y tener que afrontar a su nueva vida sola, refugiándose en su trabajo donde encontrará una nueva posibilidad para el amor.

En apariencia, viendo tanto título como trama, todo parece indicar que nos vamos a encontrar con la típica comedia romántica al uso, pero ésta película, a pesar de poder encuadrarse en ese género tiene algo especial.

Parte de la culpa la tiene nuestra protagonista, Audrey Tautou, que, acapara la cámara con ese magnetismo que ya conseguía transmitir en Amélie. Sus silencios, sus miradas o una media sonrisa en esta actriz siguen pareciendo mágicas, haciendo meternos en su piel en los momentos más dramáticos y disfrutar de sus excentricidades cuando corresponde.

Quizá se le puede achacar que se abuse de tal circunstancia, ya que a pesar de los años pasados Audrey parece no haber envejecido, demostrando que aquel papel que la hizo famosa no fue casualidad, lo sigue bordando, pero si se llega a notar que estamos ante una variación del mismo personaje, con los mismos gestos y miradas de hace años, y que lo único que nos diferencia ambas películas, además de los años, sea que el argumento es distinto.

A ello contribuye también el hecho de que los directores (David y Stephane Foenkinos), se valen de recursos a la fantasía en los momentos inciales, que ya no sabemos distinguir si se va a convertir en una seña de identidad del cine francés o sólo de las películas que protagoniza Tautou.

Por lo demás, utilizan casi de manera exclusiva el plano corto para contarnos la acción, lo que nos permite identificarnos más con el personaje y llegando a reflejar con una naturalidad pasmosa el sufrimiento por el que pasa la protagonista. Es ahí, en los momentos más dramáticos donde más destaca tanto la labor de los directores como cómo han conseguido que  ella nos haga sentir la pérdida de Nathalie como algo nuestro.

Si la parte femenina de la cinta brilla por sí sola, su compañero de reparto, François Damiens, lo borda. Y es que es el anti galán por excelencia, representa esa persona normal, tímida que esconde mucho más de lo que enseña a la perfección, formando una extraña pareja que por mucho que parezca, no desentona.

Conclusión

Lo que en un principio puede parecer una película previsible y simplona consigue atraparte gracias a la gran actuación de los actores protagonistas, que consiguen separarnos de los tópicos de las películas del género y que te gustará si disfrutaste con Amélie.

Gorka Mendez Barbero

Nintendero de nacimiento me encanta el cine, la música hago mis pinitos con el esqui y por supuesto todo lo relacionado con los videojuegos.

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