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Crítica de Midnight in Paris

Me gustaría recuperar Midnigth in Paris, película que se estrenó el año pasado y es protagonista de los Oscar 2012 con 4 nominaciones, entre ellas la de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión Original (premio que ganó en los Globos de Oro de este año).

Del Director Woody Allen, como genio del Séptimo Arte que es, cada película suya puede conseguir que la aborrezcamos o que nos parezca una genialidad, y en el caso que nos ocupa, nos encontramos ante la segunda opción.

Ambientada en el París de la actualidad, la película nos presenta a Gil Pender, un escritor bohemio interpretado por Owen Wilson, que está de viaje en la ciudad de las luces con su prometida Inez (Rachel McAdams) y la familia de ésta poco antes de su boda.

Gil, una persona muy insegura con su profesión, parece falto de ideas para poder rematar la novela que está escribiendo y entre eso y que no parece compaginar con su pareja en los planes de la noche parisina, hace que el intente buscar la inspiración que le falta paseando solo por las calles de la capital gala.

Una de esas noches, y justo al llegar la medianoche, aparece un coche de época y le invitan a subir, a lo cual accede.

Para su sorpresa, le llevan a una especie de cabaret y se empieza a relacionar con la gente que le rodea: allí conoce a los Fitzgerald, a Hemingway, Picasso, Dalí, Buñuel, etc y se da cuenta de que no son alucinaciones: está en el París de los años 20.

Así, repite cada medianoche la visita y es cuando conoce a Adriana de Burdeos, interpretada por la siempre genial Marion Cotillard, la cual le ayuda a dar forma a su novela y los sentimientos que le surgen hacia ella le hacen replantearse la idoneidad de casarse con Inez.

De la película sorprende, ante todo, el protagonista, Owen Wilson actor encasillado en típicas comedias taquilleras americanas como secundario acompañando a Ben Stiller, y choca acostumbrarse a verle en un papel serio.

Cuando nos acostumbramos, nos damos cuenta de la gran elección del protagonista, ya que borda el papel, lo que le valió  la nominación al Globo de Oro como Mejor Actor de Comedia.

En cuanto al resto del reparto, Rachel Mc Adams intenta dar el mismo prototipo de actriz que Scarlett Johanshon (habitual musa de Allen), pero el resultado deja bastante que desear. Como curiosidad, podemos ver a Carla Bruni interpretando a una guía del Museo de Rodin, en una de sus pocas interpretaciones tras su matrimonio con Sarkozy.

En definitiva, una película muy recomendable que nos sorprende con un gran guión que hace que estemos pegados a la pantalla en los 94 minutos que dura.

Gorka Mendez Barbero

Nintendero de nacimiento me encanta el cine, la música hago mis pinitos con el esqui y por supuesto todo lo relacionado con los videojuegos.

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