Portada » Críticas » El Hobbit Un Viaje Inesperado

Los defectos de El Hobbit son los mismos que los de El Señor de los Anillos. Esto puede significar muchas cosas, dependiendo del cristal con el que se mire, pero en este caso significa que mucha gente verá la película y se creerá que ha leído el libro. También significa que Peter Jackson ganará mucho dinero y seguirá admirando los trece o catorce premios Óscar que consiguió la trilogía de El Señor de los Anillos y los técnicos que le caigan ahora, por la nueva trilogía (ejem) de El Hobbit.

Para aquellos que descubrimos la obra de Tolkien sobre el papel, que mamamos sus mitos en plena adolescencia, infancia en mi caso, y que jugamos nuestras primeras partidas de rol en los mundos que Tolkien inventó, Peter Jackson será siempre el gordo cabrón que se dedica a destrozar sistemáticamente la obra de J.R.R. Tolkien. Sin compasión, de forma descarnada y encima con el regodeo y beneplácito de los espectadores. No sabéis cómo duele eso. Es como ver caer a la República a manos del Emperador mientras el Senado aplaude.

Tocar lo de No Tocar

El Hobbit cuenta la gran aventura de Bilbo Bolsón, el tío de Frodo, mientras pertenece a la compañía de Thorin Escudo de Roble y ayuda a recuperar el reino de Erebor, arrebatado a los enanos por parte de Smaug, el Dorado; un terrible dragón.

En la novela (más bien cuento largo) se nota que El Hobbit fue una primera obra para Tolkien, en la que la aproximación es mucho más infantil y que carece del halo mitológico del que el resto de su trabajo está impregnado. Peter Jackson ha tenido que lidiar entre mantenerse fiel a la obra original y mantener coherencia con El Señor de los Anillos que, salvo ciertos momentos con Merry y Pippin y el lamentable abufonamiento de Gimli, tiene un tratamiento mucho más serio y épico.

El Hobbit Enanos

El resultado es que Peter Jackson, como es habitual, ha hecho lo que le ha dado la gana. Adapta al tono adulto los elementos que sabe que van a funcionar entre su público, que reniega de las novelas de Tolkien por considerar que tienen demasiadas descripciones, y mantiene en el ridículo lo que le servirá de alivio cómico. Y, por si no fuera poco, se dedica a mezclar unos con otros.

El ejemplo más evidente se da en la propia compañía de Thorin, que es un Aragorn al que le hubieran dado un tajo a la altura de las rodillas. Por un lado tenemos a los enanos payasos, que hacen monerías y que sobreviven a las situaciones gracias a una serie de tropiezos afortunados (la china le ha caído, como cabría de esperar, al pobre Bombur)  y por otro lado a Thorin o Kili, que tienen pinta de todo menos de enanos y por último Dwalin, que lleva tatuajes y todo en la calva y maneja dos hachas porque es un enano malote.

La extraña mezcolanza de la compañía, en la que muchos enanos parecen duendes sacados de Dentro del Laberinto y otros son humanos de metro veinte, es sin duda extraña y desconcertante para el espectador. Pero lo que sí que tiene claro Peter Jackson es que los elfos tienen que ser una panda de tipos perfectos y a esos no se atreve a tocarlos. ¿Dónde han quedado los elfos juguetones y cantarines de El Hobbit?

El Hobbit Un Viaje inesperado 01

Gandalf tampoco sale bienparado en El Hobbit Un Viaje Inesperado. Aparte de estrenar vara de mago nueva (un día escribiré un artículo entero sobre los mitos clásicos, la obra de Tolkien y la magia para demostrar que el solo hecho de cambiar o romper la vara de Gandalf ya es una patada en la entrepierna a todo el legendarium del profesor Tolkien) y una barba mucho más oscura, su aparición es siempre errática y carente de coherencia.

Muy lejos estamos del Gandalf respetado y admirado por los grandes poderes de la Tierra Media. Aquí tenemos a un personaje que constantemente está pidiendo perdón, agachando la cabeza y recibiendo palos. ¿Se ha querido introducir una evolución del personaje respecto a El Señor de los Anillos? De no haber 50 años de trabajo de Tolkien desarrollando una mitología esto tendría sentido, pero considerando que Gandalf, al igual que Saruman y el resto de los cinco magos (los Istari) son dioses con forma de hombre (dioses menores, pero dioses al fin y a la postre) no resulta apropiado.

El Hobbit Un Viaje Inesperado 02

En los continuos intentos de Peter Jackson con ser coherente con su propia obra en vez de con el trabajo de Tolkien encontramos a personajes como Radagast, el Pardo. Un mago hippie que vive en el bosque y que, en vez de apartado y solitario, ahora es directamente un pirado que aparece de improviso para comenzar a atar cabos con los sucesos del Bosque Negro, la aparición del Nigromante y la actuación del Concilio Blanco. De nuevo asistimos a un invento del director para crear una visión de conjunto de todas sus películas, necesitando introducir cada vez más elementos propios para crear coherencia. Algo que la obra de Tolkien ya tenía, y mucho mejor, por cierto.

Pero hasta ahora todo sería asumible si el resultado final fuera una película divertida, con buen ritmo y que salieras del cine con la sensación de que has pasado un buen rato. El Señor de los Anillos lo era. El Hobbit, no.

De orcos y dragones

El problema de El Hobbit es que la obra original no estaba concebida como una historia por partes, como El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo es la mejor película de la trilogía y, entre sus muchas virtudes, está la del equilibrio entre comienzo y final, en plantear una historia al que le quedan dos partes más pero formando un todo en si misma. A Peter Jackson le salió así porque cortó la película por donde Tolkien había metido la tijera.

El Hobbit es un libro de 300 páginas que está escrito como un todo y cuyo malo es un dragón. Y no hablamos de un dragón como los de Dungeons & Dragons, que hay uno debajo de cada piedra. Los dragones del legendarium de Tolkien son enemigos temibles, creados por Morgoth (del que Sauron es sólo el primero de sus servidores), seres intrínsecamente malvados y con un poder difícilmente abarcable en los tiempos en los que transcurre la aventura de Thorin y compañía.

El Hobbit Smaug 01

En un principio, Smaug parecería un enemigo lo suficientemente poderoso como para ser el eje de la obra. Pero no para Peter Jackson. Nace así el personaje de Azog, un orco albino que se convierte en la némesis de Thorin. Bueno, realmente Azog existe en la obra de Tolkien y hace ciertas cosas que Jackson le atribuye, pero todo lo que le convierte en personaje de El Hobbit está inventado o le corresponde a su hijo, Bolgo, que suponemos que no tenía un nombre lo suficientemente épico para el director de cine.

El príncipe enano no se puede quedar sin su combate particular y al señor Jackson un dragón no le parecía enemigo suficiente para la compañía del enano. Azog encarna al mal en esta primera película, ya que suponemos que Smaug queda muy lejos, pero a la vez es un mal que no recibe su castigo y que anticipamos que verá su final en la segunda, o quizá tercera, película, presumiblemente en el clímax que supondrá la Batalla de los Cinco Ejércitos.

El Hobbit Un Viaje Inesperado 05

Peor lo que obtenemos en esta primera película de El Hobbit: Un Viaje Inesperado, es un argumento cojo, inconcluso, que te deja a pie cambiado y con la sensación de que te faltan trozos de película. Y esto no ocurre sólo con el sabor de boca final, sino a lo largo de todo el desarrollo del largometraje. Las partes de historia principal se entrelazan con lo que ocurre en un plano secundario, preparando el terreno para El Señor de los Anillos, y lo hace de forma torpe, rompiendo ritmo narrativo.

Abajo las 3D

Aunque no pude disfrutar de los tan cacareados (y criticados) 48fps de El Hobbit, Un Viaje Inesperado, sí que pude ver la película en 3D. Partiendo del hecho de que salí con un terrible dolor de cabeza (cosa que con las 3DS no me ocurre) considero que ver El Hobbit en este formato es un verdadero crimen. Y la explicación es muy sencilla: la fotografía.

He puesto de vuelta y media muchas cosas de la película, sois testigos, pero tiene muchos apartados que son no sólo buenos, sino magistrales e intachables. La fotografía es sólo el primero de esos apartados. Los escenarios que han escogido son sólo superados por la perfección de los planos y contrapicados, con los travellings y la cámara en la situación perfecta para mostrarnos el momento más espectacular. Las 3D, con sus planos superpuestos y, sobre todo, con su oscurecimiento de la imagen, se cargan completamente este apartado.

El Hobbit Un Viaje Inesperado 04

Los vestuarios, maquillaje y creación de criaturas siguen siendo marca de la casa. Los diseños heredados del trabajo de la trilogía anterior siguen estando presentes, aunque habría cabido esperar mucho más arte enano, que queda en segundo plano.

Lo que no sabría afirmar es si los efectos especiales están a la altura. De nuevo por culpa de las 3D no se puede apreciar si existe una buena integración con el entorno. La trilogía de El Señor de los Anillos no ha envejecido todo lo bien que se podría creer uno (un reciente revisionado me dejó con mal sabor de boca) y El Hobbit deja entrever que Wetta ha hecho evolucionar una tecnología que ya rechina. Eso sí, la recreación de las criaturas y su movimiento es sobresaliente. Desgraciadamente, con tanto 3D se camuflan los posibles fallos que se intuyen precisamente por el mismo uso de las 3D. ¿Causa y solución del problema a la vez?

Conclusión

El Hobbit: Un Viaje Inesperado es la demostración de que Peter Jackson está más preocupado por crear una obra coherente con su anterior trabajo que con la obra de Tolkien. Toca demasiado y lo que toca se nota y desentona.

A una fotografía y unos apartados técnicos intachables, como música, maquillaje y vestuario, tenemos una historia irregular que incluso hace bostezar y mirar el reloj que no se aclara entre ser una película de acción para adultos, una película infantil o una mezcla de todo. Y ya se sabe lo que se dice: quien mucho abarca…

El Hobbit Un Viaje Inesperado 03

Para finalizar, una idea: se tardará menos en leer el libro que en ver las tres películas. Peter Jackson se ha emborrachado de sí mismo. ¿Lo peor de todo? Que la gente le aplaudirá, irá a verla y no le importará que la obra de Tolkien (la cual no han leído o no les gusta sobre el papel) sea profanada de forma repetida.

Jose Manuel Bringas

30 años siendo adicto al cine, las series de TV, los libros y los videojuegos. Creo firmemente que el gato de Schrödinger está vivo y que Shenmue 3 no existe, son los padres.

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5 comentarios

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  • Wataaaaaa, por las barbas de Gandalf!!! si no fuese por tu trabajo la hubieses ido a ver? A mi me está costando decidirme. Pues el libro me ha vuelto a dejar muy buenas imagenes, y la verdad, es una lástima que por intentar dar un éxito comercial se carguen y profanen 50 años de mitología.

  • Me leí el libro de pequeñito, me gustó muchísimo, y espero ansioso la película: Jackson hace lo que puede por adaptar una película, que requiere mucha inversión y que si vemos solamente los verdaderos fans, no recaudará ni la mitad de dinero que ha sido invertido, ergo, hay que hacer algunos cambios.

    Tengo grandes expectativas de esta peli, sinceramente, califico tu crítica de absurda.

  • Yo soy uno de esos lectores que quedó defraudado por la trilogía de Jackson. Así que comparto gran parte de tu percepción al respecto. También he de decir que con el tiempo me he ido acostumbrando a verla como una adaptación con unas cuantas licencias artísticas, algunas con acierto y muchas con desacierto, pero en general una buena trilogía para el cine. Con ese pensamiento me dispongo a encarar el visionado de El Hobbit, pero ahora debo reconocer que me has metido mucho miedo. Ya de entrada en los trailers vi cosas que me desagradaban, principalmente la recreación de los enanos. Vale que no tengan que ser tipo Blancanieves de Disney, y que son más acordes con el Gimli de Jackson. Pero de un extremo a otro tampoco hacía falta ir. Lo de Kili me parece totalmente fuera de lugar, y el propio Thorin también. Amén de que no entiendo eso de reducir actores de talla “normal” para hacer de enanos o hobbits, habiendo como hay tantas personas de baja estatura como hay. Vale que costaría encontrar las suficientes entre el mundo del cine, pero tampoco estamos hablando de películas donde la interpretación sea lo más importante. En algunas escenas se nota en exceso el uso de los trucos como en Bolsón Cerrado, cuando conviven Gandalf y toda esa gente “reducida”. Y lo peor son los cambios a los dobles, que en El Señor de los Anillos se notaba descaradamente y quedaba de pena. Por lo demás, estirar El Hobbit para hacer tres películas me parece absurdo. Creo que dos hubiera bastado, por mucho que queramos desarrollar el enfrentamiento del Concilio al Nigromante. La dificultad es, como bien señalas, tener partes independientemente sólidas. En cuanto a degradar a Gandalf como apuntas, me parece una de esas licencias innecesarias e imperdonables.

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