Portada » Disecciones » Dragon Ball – Un repaso al manga

Dragon Ball – Un repaso al manga

Akira Toriyama era ya un mangaka de cierto éxito con su obra Dr. Slump allá por el 1984, cuando se decidió a crear un nuevo manga basado en la leyenda china del rey mono, a la que sumo algunas de las ideas, situaciones o personajes (al menos en esencia o con la base de diseño) con los que ya había experimentado en obras cortas anteriores, tales como Dragon Boy o Tongpoo.

Y así, dentro de las páginas del número 51 de la Shonen Jump (Una revista semanal que recopila varios capítulos de distintos mangas del tipo Shonen) en 1984, se encontraba el primer capítulo de lo que sería una de los mayores fenómenos mediáticos y mundiales de la historia.

El anime o el maga japonés ya había traspasado las fronteras de su país de origen con anterioridad, ejemplos como Manzinger Z demuestran que Dragon Ball no fue el primer manga o anime en llegar a occidente, ni siquiera fue el primero en cosechar éxito.

Pero fue uno de los principales exponentes que ayudaron a instaurar toda la cultura manganime o Otaku en todo el mundo. Podría decirse que Dragon ball fue de hecho, el principal culpable del movimiento Otaku en sí.

Alrededor del mismo se creó tal comunidad de fans y obtuvo tal éxito que podríamos hablar de locura. Está más cerca de “demencias” o movimientos extremos como el “Believer” que de una afición simple como tal (por mucho que nos duela, a mí, el primero).

Dragon-Ball-Z-Battle-of-Z-53

Pero eso sí, fue el anime basado en el manga, el que se encargó de terminar de desatar el éxito hasta esos límites enfermizos. Una serie que entre Dragon Ball y Dragon Ball Z tiene más de 500 capítulos basados en los nada despreciables 42 tomos que componían la obra completa, una vez fueron recopilados todos los capítulos publicados semanalmente en la Shonen Jump.

Pero es que incluso actualmente no ha cesado de reeditarse el manga en distintos formatos, no ha cesado la venta-creación de nuevo merchandasing y aún se repone en algunos canales de televisión la serie de vez en cuando. Todo ello gozando aun de cierto éxito. Leñe, incluso aún se realizan Ovas (películas de animación Japonesa), capítulos o variaciones extra del manga o nuevos videojuegos.

La mayoría de los productos que han llevado el nombre de la saga han gozado de éxito a lo largo de sus más de 20 años y no es raro entrar en cualquier tienda especializada  para encontrar numerosas figuras, películas, posters, camisetas o cualquier tipo de merchandasing aun en día.

¿Pero merecía todo el éxito que tuvo y en cierta medida aun tiene? ¿Fue solo suerte por salir en el momento adecuado? ¿Es realmente Dragon Ball un referente en calidad?

Bueno, muchos dirán que ya está anticuado, que muchos Shonen actuales son más profundos, que están mejor dibujados o que son más originales. No les quito razón, tampoco Akira Toriyama con su obra invento o creo nada. La mayoría de las bases o tópicos estaban ya en otros sitios de antemano.

Además no todo lo relacionado con la serie es siempre oro, tras sus espaldas la licencia carga con bastante merchandasing de dudosa calidad, figuras o videojuegos mediocres, una de las peores adaptaciones a Live-action (y película en sí, que penosa es quedarse corto) que os podáis imaginar, Dragon Ball Evolution.

También se sonroja uno al pensar en la continuación apócrifa oficial del anime (sin versión en manga) que de calidad tiene poco, ese aborto que llamaron Dragon Ball GT y que nunca debió de haber existido. Supongo que es en parte el precio de ese éxito descomunal y masivo.

Además se dice que la trama se volvió cada vez más repetitiva y lineal en su segunda parte, olvidándose mayormente de lo que dio pie a la obra, las propias bolas de dragón. Y la verdad es que es cierto, pero también cada vez todo era más épico, emocionante y nunca se dejó de introducir personajes o situaciones nuevas tan interesantes o más que al principio.

Pero por mucho que digan, su trama siempre ha sido más bien simple, no solo al final para que vamos a engañarnos. De hecho, uno de sus mayores puntos fuertes, tal vez fue esa misma simpleza que a su vez tiene una enorme fuerza en su conjunto. Simple no quiere decir malo y el concepto aventurero “simple” del principio de Dragon Ball es a mi gusto sublime.

Dragon Ball empezó con tan solo un niño llamado Son Goku con cola de mono, poseedor de una fuerza y resistencia sobrehumanas, que fue  engañado por una joven Bulma para encontrar las siete bolas de dragón que, según se decía, permitían invocar al gran Dragon Shenlong, para que te concediera el deseo que quisieras.

Todo enmarcado de inicio en un imaginativo y muy propio mundo de aventuras, lleno de personajes raros, mitad animal o de carácter loco, con grandes toques de humor y numerosos momentos de artes marciales. Cada nueva página de Dragon Ball desprendía una magia y un carisma muy difíciles de describir o igualar.

dragon-ball-hairstyles-2

Luego es cierto, ya todo evoluciono hacia su rama más seria o de artes marciales, dejando un poco de lado la aventura y el humor (que en algunas partes se recupera). Con escalas de poder interminables y con la aparición continúa de unos enemigos, transformaciones y personajes cada vez más poderosos.

Puede que el mundo se hiciera algo más soso por el camino también, que desaparecían los personajes “raros” o mitad animal en su mayoría, esos que daban algo de personalidad al mundo de Dragon Ball. Puede que se olvidara un poco la aventura y también que se alterara completamente el tipo de dibujo inicial por otro que como se dice, era más repetitivo, “cuadrado” y simple.

Un cambio que se notaba sobre todo en la ambientación de los escenarios, que pasaban de tener torneos en lugares mágicos y únicos como el de la adivina Baba, al enésimo desierto de piedra (aunque cambiara el color de la hierba como en Namek o el planeta Kaio).

Pero es que tampoco es menos cierto, que con ese nuevo estilo de dibujo se ganó en epicidad, dinamismo y expresividad. Por no decir que se adaptaba como un guante al nuevo tipo de historia y está aún seguía manteniendo una gran y llamativa personalidad propia.

La segunda parte de Dragon Ball era distinta pero nunca fue peor, mucha más lucha pero plasmada en unos encuadres, secuencias y magnitud digna de elogio. Con algunas de las escenas o momentos más épicos de cualquier medio en general (Ese Kame Ha hijo-padre, el combate Goku-Freezer, los Super Saiyajins, todo el tema de Trunks del futuro…).

Dragon Ball cambio, pero los personajes supieron adaptarse en su mayoría y supieron evolucionar de la forma correcta (aunque algunos no tanto como Yamcha) a lo largo de la historia y con esto último dicho, llegamos a otro de los puntos más importantes de su éxito en mi humilde opinión, los personajes.

Estos crecen, se desarrollan, cambian… Goku se casaba, tenía hijos, se hacía más sabio, ganaba amigos… ganaba enemigos. Y vaya enemigos, joder. Esas némesis que muchas veces se comían el protagonismo de algunas escenas y que hubieran merecido Spin offs de la obra para ellos solos.

Con ese Vegeta que es sinónimo de carisma por antonomasia, que pasaba de villano “Jo-puta”, a antihéroe “molón”, a héroe con mayúsculas y del que solo querías ver más y más páginas. Otros personajes como Piccolo, Trunks, Mr. Satán, Célula, los androides 17-18, el propio Goku o Gohan, por citar solo algunos, no se quedan atrás.

wallpaper_goku_vs_vegeta__saiyans_saga__by_dony910-d570erl1

Y esa es la magia, ese es el secreto o la piedra filosofal de la obra, que pese a su simpleza argumental general o de diseños, pese a sus cambios de registro, pese a todos sus defectos a lo largo del tiempo adquiridos o ya de inicio… el cómputo global siempre es favorable, siempre existen más elementos positivos que negativos, más razones para seguir leyendo que para dejarlo.

Podría coger las bases de muchos sitios, podía llenar cada página de cientos tópicos “caducos”, pero es que añadía tantas cosas personales y únicas de forma continua, sabia maquetarlo siempre todo de una forma tan magistral, que Dragon ball nunca dejo de tener una calidad intrínseca y objetiva enorme.

Nunca dejo de tener carisma, nunca dejo de ser única, de ser seductora, nunca dejo de saber adaptarse o de plantear nuevas secuencias interesantes y eso es muy difícil en una obra que fue tan longeva y recordemos, de publicación semanal.

Dragon Ball siempre fue, es y será… Dragon Ball. Punto.

 

Rafael Martínez Tarín

Ver todos

1 Comentario

  • Se trata de una obra realmente buena, lo digo sobretodo en relación a las preguntas que formulas de si es suerte, si es por calidad o es por el momento en que salió. Yo creo que reúne todos los factores, primero porque tiene calidad de sobras, segundo porque salió cuando tenía que salir, en un momento en que pilló a la gente muy receptiva y tercero porque cayó en gracia y la gente conectó con la serie de primeras.

    Es cierto que la obra se volvió cada vez más simple y lineal, aunque no es menos cierto, como bien apuntas, que siempre ha sido una obra simple, lo que pasa que cada vez dejó de ser tanto de aventuras para centrarse en peleas cada vez más épicas.

    En cuanto al punto final… pues estoy muy de acuerdo contigo, se supo adaptar perfectamente a los tiempos, y es algo de mucho mérito teniendo en cuenta lo longeva que fue. Por otro lado, y como bien comentas, uno de sus puntos fuertes es como con el tiempo se apreciaba claramente la evolución de todos y cada uno de los personajes, y eso dotaba a la serie de un carisma espectacular.

    Para mi Dragon Ball es mi infancia y mi adolescencia, no me imagino estas estapas de mi vida sin ella. Sin duda es la obra de ocio/arte más importante e influyente de mi vida.

Publicidad

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
/* ]]> */